Terror en Ecuador: hallaron tres cuerpos desmembrados y un vehículo incinerado tras explosiones cerca de la prisión más violenta del país

Ecuador despertó con una nueva escena de terror. La madrugada de este 20 de mayo, los habitantes del sector La Rioja, en Daule, a unos 50 kilómetros de Guayaquil, escucharon una potente explosión que sucedió en el cerro ubicado detrás de esa urbanización. Cuando la Policía llegó encontraron un vehículo incinerado y tres cadáveres desmembrados. El lugar de la explosión está cerca de la Penitenciaría del Litoral, la prisión más violenta del país, donde se han registrado masacres con centenares de presos asesinados y donde cumplen su condena varios líderes delictivos.

La detonación ocurre en medio del Estado de Excepción declarado por el presidente Guillermo Lasso para combatir la inseguridad y a un día de las explosiones de dos coches bomba en la provincia fronteriza de Esmeraldas.

El mayor Henry Meneses, jefe de operaciones del distrito Daule, indicó que la Unidad Antiexplosivos de la Policía Nacional está realizando el control de otros aparatos explosivos encontrados en el lugar “similares a unos drones”. Meneses dijo que “de lo que se pudo observar hasta el momento, hay tres cuerpos con sus extremidades desmembradas”, la primera hipótesis es que los fallecidos estaban manipulando los explosivos.

La Fiscalía General del Estado anunció que abrió una investigación por la muerte de las tres personas que “aparentemente manipulaban explosivos e intentaban ingresarlos a la Penitenciaría del Litoral utilizando drones”. Extraoficialmente se conoce que el vehículo explotado tenía droga. El cerro donde sucedió la explosión está a un kilómetro de esa prisión, tan solo separados por el Río Daule.

La violencia supera al Estado

Ecuador vive una escalada de la violencia criminal y de inseguridad en las calles, al mismo tiempo de que el Estado no ha podido recuperar el control de las cárceles donde frecuentemente suceden amotinamientos que dejan decenas de muertos. La crisis carcelaria ha dejado al menos 380 muertos en los últimos doce meses. Solo en el gobierno de Guillermo Lasso, que cumplirá un año en el poder, han sucedido cinco masacres en prisiones.

La versión oficial sostiene que la violencia es la respuesta a la lucha contra el narcotráfico que ha emprendido la administración de Lasso. Las cifras de decomiso de drogas, en los cuatro primeros meses del año, bordean las 70 toneladas. Las autoridades ecuatorianas en 2021 incautaron y lograron el récord anual de 210 toneladas de drogas, una cantidad que podría ser superada este año.

Es justamente en los Puertos de Guayaquil, “la ciudad más violenta y más inequitativa”, según Guillermo Lasso, donde los miembros de las mafias insertan droga en los contenedores que se exportan a Europa y Norteamérica. Este mecanismo para traficar los estupefacientes ha provocado que la ciudad portuaria sea calificada, por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, como el “hub logístico” para el envío de cocaína a varios países del mundo.

A pesar de que Lasso ordenó la movilización de 4.000 policías y 5.000 militares para que realicen actividades de control en Guayas, Esmeraldas y Manabí, diariamente se reportan muertes violentas, sicariatos, violencia ordinaria y ahora coches bomba. El Estado de Excepción, una medida recurrente en la administración de Lasso para combatir la inseguridad, durará 60 días, hasta finales de junio.

Ni siquiera los policías y militares están fuera de los círculos de violencia. Algunos han sido identificados como miembros de asociaciones delictivas, mientras que otros han muerto en servicio. El último miércoles, por ejemplo, la Armada del Ecuador informó la muerte de un miembro del Sistema de Inteligencia Naval. La Fuerza Naval presume que “este acto criminal es producto de las represalias del crimen organizado”. Ese mismo día otro miembro de la Armada también sufrió un atentado.

Mientras tanto en las calles la delincuencia no para. Este 19 de mayo, una legisladora fue asaltada en Quito. Como producto del robo armado, ella terminó con varios golpes y heridas en su cara. Asimismo, se han registrado asaltos a ciudadanos que incluso han sido disparados para poder llevarse sus bienes.