Unos 400 migrantes venezolanos fueron desalojados este domingo del campamento que instalaron al borde del río Bravo, en Ciudad Juárez, México, fronteriza con Estados Unidos.

“Llegaron con un megáfono diciendo que teníamos que desalojar, que a fuerza teníamos que irnos y más adelante partieron las carpas, les partieron las carpas a unos compañeros”, dijo a la agencia de noticias AFP Michael, uno de los migrantes del país sudamericano.

Decenas de policías anti motines y miembros de la Guardia Nacional participaron en el operativo, quienes forcejearon por momentos con los migrantes, que ocupaban las carpas desde finales de octubre, constató la AFP.

El gobierno local argumentó que el operativo respondió a un dictamen elaborado por Protección Civil, que advirtió riesgo de incendio por las fogatas, que los migrantes encienden ante las bajas temperaturas cerca de sus carpas de plástico.

Decenas de policías anti motines y miembros de la Guardia Nacional participaron en el operativo, quienes forcejearon por momentos con los migrantes, que ocupaban las carpas desde finales de octubre. (REUTERS)

El gobierno de Ciudad Juárez dijo en el comunicado que “fueron cerca de 500 migrantes trasladados a los diferentes albergues de la ciudad”, pero la oficina local del Consejo Estatal de Población dijo a la AFP que solo 70 aceptaron irse a dos albergues, mientras el resto acudió a hoteles y algunos se reubicaron en otros puntos de la ciudad a la intemperie.

El operativo se registra luego de que Estados Unidos levantó una restricción migratoria.

El 15 de noviembre el juez estadounidense Emmet Sullivan dictaminó que el Título 42, aplicado desde el gobierno de Donald Trump como medida anticovid, se usó contra los migrantes de manera “arbitraria y caprichosa” para bloquear sus solicitudes de asilo.

Por solicitud del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el mismo juez concedió luego cinco semanas al gobierno de Joe Biden para poder prepararse frente a una temida avalancha de migrantes, en su inmensa mayoría latinoamericanos.

El gobierno de Ciudad Juárez dijo en el comunicado que “fueron cerca de 500 migrantes trasladados a los diferentes albergues de la ciudad”, pero la oficina local del Consejo Estatal de Población dijo a la AFP que solo 70 aceptaron irse a dos albergues. (REUTERS)

La sentencia entrará en vigor el 21 de diciembre a medianoche.

El número de venezolanos, cubanos o nicaragüenses que intentan cruzar la frontera terrestre de Estados Unidos ha aumentado un 149% con respecto a octubre de 2021, mientras que el de los procedentes de México y el norte de Centroamérica ha bajado 12% desde esa fecha, según datos oficiales.

La migración venezolana aportará este año al fisco de Panamá por concepto de impuestos unos 203,2 millones de dólares según un estudio que calculó en más de 1.800 millones de dólares el monto de inversión venezolana en el país en la última década.

Según el “Estudio de Medición de Impacto Económico de la Migración Venezolana en Centroamérica y el Caribe, Capítulo de Panamá”, el 66,92 % de la población migrante venezolana en Panamá se encuentra trabajando, lo que produce una recaudación de impuestos de 203,2 millones para 2022.

El número de venezolanos, cubanos o nicaragüenses que intentan cruzar la frontera terrestre de Estados Unidos ha aumentado un 149% con respecto a octubre de 2021. (REUTERS)

“Se estima que este monto podría ascender a 283,2 millones de dólares si es que se alcanza la plena regularización de esta población en el 2022″, dijo el director de la consultora Equilibrium, David Licheri.

El estudio fue desarrollado por la Oficina del Enviado Especial para la Respuesta Regional a la Situación de Venezuela de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia Internacional de Cooperación y Desarrollo Sueca, en conjunto con la Cámara de Empresarios Panameña Venezolana (CEPAVEN), y las Cámaras de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Venezolanos en el Exterior (CAVEX), a través de Equilibrium Social Development Consulting.

“Creemos que si lográramos una política migratoria que permita regularizar a todas esas personas (venezolanas migrantes) que ya hacen vida en Panamá, y no están aportando en impuestos porque no tienen un documento migratorio, crecería en 80 millones de dólares adicionales” el aporte fiscal, explicó Licheri.

Según el “Estudio de Medición de Impacto Económico de la Migración Venezolana en Centroamérica y el Caribe, Capítulo de Panamá”, el 66,92 % de la población migrante venezolana en Panamá se encuentra trabajando, lo que produce una recaudación de impuestos de 203,2 millones para 2022. (REUTERS)

Las políticas migratorias de Panamá para los venezolanos se han endurecido en los últimos años, provocando la reducción y salida de estos migrantes, que llegaron al país centroamericano hace unos 10 años motivados por la estabilidad económica.

“Hicimos este estudio para luego entrar en una fase y crear una mesa de trabajo, donde organismos como Migración, Ministerio de Seguridad y hasta la misma Presidencia (de Panamá) puedan sentarse con nosotros, y nosotros ser parte de la solución”, declaró el presidente de la CEPAVEN, Orlando Soto.

(Con información de AFP)