Fiestas y locales abiertos: ya ni el tapabocas se usa en Wuhan, donde nació el coronavirus

En la ciudad china de Wuhan, reconocida como el «epicentro» del coronavirus, vuelven a la normalidad en medio de la crisis que viven varios países de Latinoamérica por la pandemia.

Fiestas, puestos de comida abiertos, miles de autos en las calles y vida laboral normal es el panorama que vive la capital de la provincia de Hubei.

11 millones de habitantes vivieron un estricto encierro de 76 días en enero. No obstante, la enfermedad está casi extinta en la ciudad y los ciudadanos han vuelto a las calles con tranquilidad.

Ahora, las filas en hospitales y centros médicos se cambiaron por filas en puestos de desayunos y almuerzos.

A pesar de que el virus sigue afectando a gran parte del planeta, en Wuhan se han dejado a un lado las mascarillas y los trajes de bioseguridad.

Aunque muchos wuhanenses siguen haciendo uso de los tapabocas, ya no lo ven necesario y son más quienes no lo utilizan.

Los turistas volvieron a visitar la metrópoli y las calles lucen más vivas que nunca.

Aunque la vida comercial revivió, el mercado de productos frescos Huanan, señalado de ser el punto en el que nació el virus, sigue cerrado.

No obstante, los trabajadores de ese sector le hicieron frente a la crisis y reabrieron sus negocios en otros puntos.

Tras varios meses sin poder salir, muchos wuhaneses ahora aseguran que viven la vida con más ganas que antes.

«Ahora, disfruto de cada día como si fuera el último (…) no tengo ganas de preocuparme mucho», dijo a la AFP una habitante llamada Hu Fenglian.