Crearon un pájaro robot que parece real: cómo vuela y para qué sirve

La compañía alemana Festo presentó sus pájaros robot, BionicSwifts, que se caracterizan por deslizarse en el aire con la agilidad de una golondrina real. Para este desarrollo se inspiraron, justamente, en el modelo biológico.

Los BionicSwifts tienen una longitud de 44,5 centímetros y pesan tan solo 42 gramos. Las alas, que se inspiraron en el plumaje de los pájaros, cuenta con distintas láminas superpuestas hechas con un material de espuma ultraligero, flexible y robusto. Están integradas a un astil de carbono, fijadas en las propias alas.

Al batir las alas hacia arriba, las láminas se abren para permitir la entrada del aire. Así, los pájaros necesitan menos fuerza para levantar las alas. Y cuando las baten hacia abajo, las láminas se cierran para volar con mayor potencia.

En la estructura central del robot, hay un motor sin escobillas, dos servomotores, una batería, el engranaje y distintas placas para la conexión inalámbrica, el control y la localización del aparato. La interacción inteligente de los motores y elementos mecánicos permite ajustar la frecuencia del aleteo para las diferentes maniobras de vuelo.

El robot integra un GPS inalámbrico con tecnología de banda ultraancha (UWB) para lograr un vuelo coordinado y sin interferencias. Tal como se explica en el sitio oficial de la compañía, se instala en una habitación varios módulos inalámbricos que funcionan como puntos de anclaje que se localizan entre sí y definen el espacio aéreo controlado.

Los robots tienen un marcado inalámbrico que envía señales a los puntos de anclaje, que pueden localizar la posición exacta del pájaro y enviar los datos recogidos a una computadora central que funciona como sistema de navegación. De este modo se pueden programar rutas de vuelo.

Este tipo de sistemas podrían utilizarse para trasladar materiales dentro de un edificio o fábrica. No es el primer animal robot que genera Festo. De hecho la compañía se caracteriza por generar robots que se basan en formas biológicas.

En 2011 la empresa dio a conocer Smart Bird, que también era un robot pájaro aunque con menos agilidad que el que dio a conocer recientemente. Y luego siguieron otros desarrollos como BionicOpter, un drone inspirado en el vuelo de las libélulas; Airacuda, un tiburón robot; las mariposas eMotionButterflies, además de un robot con forma de araña y otro con la forma de un canguro.

Otros desarrollos

Robots que transpiran

Dentro del mundo de la robótica abunda el desarrollo de todo tipo de modelos con diferentes propósitos. Hace unos meses, por ejemplo, fue noticia la creación de un modelo que transpira. Se trata de una mano robótica blanda, basada en hidrogel que permite mantener la temperatura estable mediante un proceso de sudoración. Fue creada por científicos de la Universidad Cornell y el Instituto Italiano di Technologia.

Robots microscópicos

Otra área en expansión es el diseño de robots microscópicos que podrían ingresar al cuerpo humano para explorarlo, liberar medicación de forma controlada y hasta tratar el cáncer sigue avanzando. Miden entre 400 y 800 micrones, es decir que son más pequeños que la cabeza de un alfiler.

Robots que suturan heridas

El aprendizaje automático es clave en esta disciplina. Y ha tenido un rol central para entrenar a los sistemas en la adquisición de diferentes habilidades. Tal es el caso de un proyecto que se está llevando a cabo en la Universidad de California y que consiste en entrenar a una mano robótica para que suture heridas con la precisión de un humano.